Discurso de la ministra de Estado de Cultura, Margareth Menezes, en la ceremonia de apertura de las sesiones del Grupo de Trabajo de Cultura del G20 - Brasilia, 13 de marzo de 2024
Sede del SERPRO, Brasilia, Distrito Federal
Delegados y delegadas de los países del G20
Países invitados
y Organizaciones Internacionales
Me complace darles a ustedes la bienvenida a la primera reunión del Grupo de Trabajo sobre Cultura del G20 en Brasil.
Para mí, como ministra de Cultura de Brasil, es un gran honor estar aquí reunidos para dar inicio a las reuniones de este grupo de trabajo.
En un momento en el que Brasil reanuda su participación en los debates internacionales y asume por primera vez la presidencia del G20, queremos decir que reconocemos la gran relevancia de este momento por la grandiosidad que representa el G20 y por el papel que debe desempeñar en la construcción de soluciones para los graves desafíos globales a los que nos enfrentamos en este momento de la historia.
Esto demuestra que el liderazgo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva está recuperando el respeto y el lugar de Brasil en la escena internacional.
El presidente Lula, en su incansable lucha y dedicación a cuestiones sensibles a las necesidades básicas de quienes más lo necesitan, ha definido como lema principal de su presidencia del G20 “Construyendo un Mundo Justo y un Planeta Sostenible”.
Los temas del Grupo de Trabajo sobre Cultura están alineados con esta perspectiva, al buscar, mediante este foro, fortalecer el papel de la cultura en la promoción de la igualdad en la dimensión material e inmaterial, así como afirmar que la cultura es parte de la solución para que podamos revertir el cambio climático que amenaza nuestro planeta.
Entendemos que es en la cultura y en la memoria donde podemos buscar la sabiduría y el conocimiento para avanzar en nuestras agendas, para que podamos tener la comprensión y la valoración de las buenas prácticas de convivencia de la humanidad social y en armonía con el medio ambiente.
La cultura desempeña un papel central en las políticas de desarrollo social de cualquier país. Por ello, debe considerarse un área estratégica en todas sus dimensiones, para que dialoguemos y lleguemos a consensos en torno a políticas estructurantes que realmente tengan sentido para rescatar los valores fraternos y humanos de la convivencia.
¡La cultura es un poderoso recurso para promover la paz y la armonía!
La cultura genera resultados reales en términos de crecimiento económico sostenible; es una herramienta de lucha contra las desigualdades y de promoción de la transformación y de la justicia social.
Como ministra de Estado para la Cultura de Brasil, expreso mi deseo de que tengamos el coraje y la sensibilidad necesarios para avanzar en estas cuestiones tan urgentes de Justicia Social y Desarrollo Sostenible, en busca de una agenda común dentro del tema de la Cultura.
Tras el éxito de las reuniones de este importante grupo desde 2020 en Arabia Saudita, 2021 en Italia, 2022 en Indonesia y 2023 en la India, el año pasado, donde también tuve la oportunidad de participar, consideramos que el Grupo de Trabajo sobre Cultura ha realizado grandes progresos, haciendo de la cultura un componente importante de las reuniones del G20.
Me gustaría destacar los marcos importantes que se alcanzaron en Varanasi: aprobamos por unanimidad que la Cultura debe ser un objetivo autónomo en la Agenda de Desarrollo post-2030. Esto supuso un gran avance, ya que garantizamos que la cultura debe ser un pilar fundamental para el desarrollo inclusivo y sostenible. En la declaración de los Líderes del G20 de la India, conseguimos que los líderes aprobaran la importancia del sector creativo para el crecimiento inclusivo; el papel de la cultura como medio para el desarrollo sostenible; la necesidad de aprovechar las tecnologías digitales para la protección y promoción del patrimonio cultural.
En nuestra presidencia del Grupo de Trabajo sobre Cultura del G20, esperamos llevar adelante estos esfuerzos, contribuyendo a fortalecer aún más la agenda sobre cultura a nivel multilateral. Para nuestra agenda de trabajo de este año, hemos elegido 4 ámbitos prioritarios:
1) Diversidad cultural e inclusión social;
2) Cultura, entorno digital y derechos de autor;
3) Economía creativa y desarrollo económico sostenible;
4) Preservación, salvaguardia y promoción del patrimonio cultural y de la memoria.
En el ámbito de la diversidad cultural y la inclusión social, queremos destacar el papel de la cultura como instrumento para el ejercicio de la ciudadanía, garantizando la representatividad de las diferentes expresiones identitarias de las sociedades. Es necesario que se respete la identidad y la cultura de cada comunidad, y que el diálogo intercultural sea una estrategia para la paz.
En el eje del entorno digital y los derechos de autor, estamos conscientes de los retos que plantean las tecnologías digitales y la Inteligencia Artificial. Abordar este debate significa reconocer que el sector cultural tiene derecho a la protección de su entorno de trabajo y merece una remuneración justa por los derechos de autor en un entorno digital; además, debemos mejorar el entorno normativo de los trabajadores y trabajadoras de la cultura.
Al hablar de economía creativa y desarrollo sostenible, esperamos tratar el perfil actual de los intercambios mundiales en el mercado cultural, y la manera en que podemos ampliar el acceso a los bienes culturales y su circulación entre nuestras sociedades. De este modo, tenemos que aprovechar la fuerza de la cultura como generadora de ingresos y empleo, lo que contribuye al fortalecimiento de las economías de nuestros países. También queremos debatir políticas públicas y buenas prácticas para los trabajadores y trabajadoras de la cultura en nuestros países.
En cuanto al desarrollo sostenible, queremos ocuparnos de la cuestión de los saberes ancestrales y de cómo repercuten positivamente en la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible, así como del papel de la cultura en el cambio de conciencias y comportamientos, necesario para que podamos revertir el proceso acelerado del cambio climático.
Por último, en el eje que trata de la preservación y promoción del patrimonio cultural -material e inmaterial- y de la memoria, nos proponemos debatir los mecanismos de protección de los conocimientos, prácticas y tradiciones de las comunidades originarias.
Al mismo tiempo, nos gustaría avanzar en los temas de la cooperación técnica y las colaboraciones para el desarrollo de tecnologías digitales que ayuden a la preservación del patrimonio cultural.
Hay varios frentes de actuación, desde la protección del patrimonio vivo hasta la garantía de que las comunidades originarias tengan acceso a sus bienes y patrimonio culturales, lo que incluye también la cuestión de la restitución.
Los debates de este grupo de trabajo pretenden avanzar para impulsar las agendas de la diversidad cultural, la economía creativa, el desarrollo sostenible, la preservación y la promoción del patrimonio cultural, reduciendo, de este modo, las asimetrías entre nuestros países.
Espero que podamos aprovechar las experiencias, perspectivas y conocimientos de cada uno de nosotros para que podamos construir propuestas que contribuyan al progreso en estos ámbitos.
¡Les agradezco a todos su presencia y contamos con sus contribuciones para que los debates den buenos frutos durante este año!
Les deseo a todos un excelente trabajo.
Muchas gracias.