CUMBRE DE LÍDERES DEL G20 EN BRASIL

“La COP30 será nuestra última oportunidad para evitar una ruptura irreversible en el sistema climático”, declara Lula en la última sesión temática de la Cumbre de Líderes del G20 en Brasil

Exigir responsabilidad de los países ricos, proponer la creación de un Consejo de Cambio Climático en la ONU y reconocer las contribuciones de los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales marcaron el discurso del presidente Lula esta mañana (19), quien coordina los trabajos del G20 en Río de Janeiro. La Declaración de Líderes fue aprobada ayer (18), abarcando los temas presentados por mandatario anfitrión de la reunión.

19/11/2024 11:19 - Modificado hace 5 meses
Manaos fue sede de reuniones del G20 sobre estos temas a lo largo del año. Foto: Ricardo Stuckert/PR
Manaos fue sede de reuniones del G20 sobre estos temas a lo largo del año. Foto: Ricardo Stuckert/PR
Por Franciéli Barcellos/Site G20 Brasil

La mañana de este martes (19), Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de la República Federativa de Brasil y responsable de coordinar las labores del mayor foro de cooperación económica del mundo, pronunció, en la Cumbre, su último discurso relacionado con los ejes de trabajo de los países este año. Tras abordar ayer (18) temas como la inclusión social, la lucha contra el hambre y la pobreza y la reforma de las instituciones de gobernanza global, el tema central de la sesión fue el desarrollo sostenible, las transiciones energéticas y la acción climática.

Entre los puntos principales de su intervención, destacó la demanda de una mayor responsabilidad por parte de los países desarrollados en el tema, el reconocimiento de los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales como actores clave en la reflexión y protección de los bosques, y una propuesta audaz para crear un Consejo de Cambio Climático en las Naciones Unidas (ONU), destinado a articular diferentes actores, procesos y mecanismos actualmente fragmentados.

"Nuestra brújula sigue siendo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Este es un imperativo de la justicia climática. Aunque no avancemos a la misma velocidad, todos podemos dar un paso más. A los países desarrollados del G20, les propongo que adelanten sus metas de neutralidad climática para 2050 a 2040 o 2045. Sin asumir sus responsabilidades históricas, las naciones ricas no tendrán credibilidad para exigir mayor ambición a los demás", declaró el presidente, en consonancia con la postura de la presidencia brasileña del foro a lo largo del año, que ha insistido en el compromiso del Norte con el Sur Global.

El presidente también invitó a todos a que, el próximo año, conviertan la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en la "COP de cambio", según sus palabras. “No podemos posponer hasta Belém la tarea de Bakú. La COP30 será nuestra última oportunidad para evitar una ruptura irreversible del sistema climático”, enfatizó.

Lula también adelantó que el país continuará colaborando con la ONU y la UNESCO en la Iniciativa Global para la Integridad de la Información sobre el Cambio Climático. Esta tarde, el gobierno brasileño y los organismos internacionales lanzarán la Iniciativa, en una conferencia de prensa programada para las 13:30 (hora de Brasilia), en la Sala de Información 1 (área de la Cumbre del G20).

En la Declaración, compromiso con acciones urgentes

En la Declaración de los Líderes del G20 de Brasil aprobada y publicada ayer (18), se destacaron importantes avances en el tema, basados en la comprensión de la urgencia de una movilización global frente el cambio climático y sus impactos. Entre los compromisos asumidos, se incluye la aceleración de una reforma de la arquitectura financiera internacional con el objetivo de cooperar en las acciones de desarrollo sostenible y una transición energética limpia, sostenible, justa, accesible e inclusiva, prestando especial atención a los pobres y las personas en situación de vulnerabilidad, y considerando las distintas circunstancias nacionales.

Asimismo, otros dos hitos importantes son el reconocimiento de los pueblos indígenas en el contexto forestal y el reconocimiento de desigualdades en el financiamiento para las transiciones energéticas entre los países desarrollados y en desarrollo. Los países firmantes se comprometen a facilitar el financiamiento a los países en desarrollo hacia las economías de bajas emisiones de carbono. 

Con respecto a los demás ejes de la Declaración, los aspectos más destacados incluyen la inclusión social, la lucha contra el hambre y la pobreza, impulsados por el lanzamiento de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza; el apoyo a la tributación progresiva y el compromiso de garantizar una tributación adecuada de los multimillonarios. Además, por primera vez en la historia del foro, el grupo se compromete a movilizar recursos para el saneamiento básico y el acceso al agua potable, así como a enfrentar el racismo y promover la igualdad racial en el contexto de la lucha contra las desigualdades.