Los expertos defienden la protección del entorno democrático frente al extremismo digital
La contaminación del ecosistema de la información, la reglamentación de las plataformas digitales, la garantía de la libertad de expresión, las amenazas a las elecciones democráticas y el daño que la desinformación puede causar en las esferas pública y privada son algunos de los temas debatidos por los expertos en un evento paralelo del Grupo de Trabajo sobre Economía Digital del G20 celebrado en São Paulo.

Una de las preocupaciones mundiales sobre la integridad de la información es la protección de los derechos democráticos de las poblaciones de los diferentes países. Expertos de todo el mundo advierten sobre amenazas y ataques que se han producido en este sentido. Eileen Donahoe, coordinadora de Libertad Digital (EE. UU.), señala la urgencia de debatir los desafíos sobre la integridad de la información, ya que es un problema común entre los gobiernos mundiales. “Necesitamos apoyar la libertad de expresión tanto como construir una integridad de la información”, resaltó.
Anne Marie Engtoft Meldgaard, Embajadora de Tecnología de Dinamarca, expresó su preocupación por las crecientes consecuencias de la “contaminación en el ecosistema de la información”, que actualmente invade las plataformas. “Mi solicitud es que cada plataforma pueda autorregularse con la base. Hay que pensar en los nuevos valores que provengan de los ciudadanos”, enfatizó.
Jason Pielemeier, director ejecutivo de la Global Network Initiative, cree que el debate es importante para construir resiliencia en la lucha contra el extremismo en las redes. Para él, la desinformación puede causar daños públicos y privados. “La desinformación es una categoría más amplia. Es muy difícil de prohibir sin causar grandes impactos en términos de protección de la libertad de la información. Como resultado, la desinformación puede ser difícil de conciliar con los principios de proporcionalidad, ilegalidad y también en la cuestión de los derechos humanos nacionales e internacionales”, explicó.
Joelle Rizk, asesora sobre riesgos digitales del Comité Internacional de la Cruz Roja, resalta que, además de ser un problema global, el tema de la integridad de la información también es una cuestión humanitaria. “La información dañina no tiene fronteras, y el rápido desarrollo de la desinformación está creciendo a una escala que nunca se había visto”. Para ella, esto genera desconfianza en las instituciones, causando daños que afectan a la sociedad, a la comunidad y a los individuos. “Es un grave problema humanitario”, destacó.
Riesgo para las elecciones democráticas
Marcelo Eugenio Feitosa Almeida, fiscal general de la Unión, recordó los actos antidemocráticos del día 8 de enero de 2023 en Brasil y la acción inmediata para identificar a los involucrados. También abordó las acciones que se están llevando a cabo para luchar contra la desinformación sobre las políticas públicas en Brasil, en el año de las elecciones municipales.
“Es muy importante señalar que todas nuestras acciones, principalmente las que se refieren a la desinformación, se centran en la promoción de la libertad de expresión en su sentido más amplio”. También recordó que la libertad está relacionada en gran medida con la responsabilidad de los individuos. Y por último propuso “una reglamentación democrática que garantice la protección de los derechos fundamentales de los servicios digitales”.
El panel “Construyendo resiliencia: protegiendo elecciones e instituciones públicas de la inestabilidad política del extremismo en línea”, formó parte del evento paralelo del Grupo de Trabajo sobre Economía Digital “Promover la integridad de la información: luchando contra la desinformación, el discurso de odio y las amenazas a las instituciones públicas en línea” celebrado en São Paulo los días 30 de abril y 1º de mayo.