CULTURA

“No me sorprende el contenido maravilloso que pueden producir las máquinas porque han aprendido de nosotros”, dice un experto en un evento paralelo al G20

El “Seminario Internacional de Políticas para la Economía Creativa: G20 + Iberoamérica” continúa los debates de la última reunión técnica del Grupo de Trabajo sobre Cultura, en la capital del estado de Río de Janeiro. La inteligencia artificial y los derechos de autor fue el tema de la conferencia magistral del jueves, 8 de agosto, en la Casa Firjan.

09/08/2024 14:12 - Modificado hace 8 meses
El Seminario culmina el viernes, 9 de agosto, en la Casa Firjan, en Botafogo, Río de Janeiro. Foto:Tarcísio Boquady/MinC
El Seminario culmina el viernes, 9 de agosto, en la Casa Firjan, en Botafogo, Río de Janeiro. Foto:Tarcísio Boquady/MinC

La inteligencia artificial (IA) y la cultura son dos temas que se cruzan en diversos aspectos, siendo uno de los principales asuntos la cuestión de los derechos de autor de las y los artistas en la época contemporánea. Por este motivo, el “Seminario de Políticas para la Economía Creativa”, evento paralelo al G20 en colaboración con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), eligió este debate como punto central de la mesa magistral del jueves, 8 de agosto.

El ponente fue Daniel Gervais, director del Programa de Propriedad Intelectual de la Facultad de Derecho de la Universidad de Vanderbilt, Estados Unidos (EE. UU.). Al tratar sobre la IA de forma más amplia, presentó tanto aspectos que perjudican el reconocimiento artístico como puntos de colaboración con la producción de las artes humanas. “No es necesario interrumpir a las máquinas, pero debemos pensar en todos los factores”, explicó.

“No me sorprende el contenido maravilloso que pueden producir las máquinas porque han aprendido de nosotros, pero esta es la primera vez en la historia que, con los avances tecnológicos, pensamos en sustituir a las personas que admiramos, que crean músicas, libros, que escriben artículos que cambian nuestra forma de ver el mundo. Lo que está sucediendo es diferente.”

El debate estuvo centrado en la imposibilidad de la creatividad de las máquinas, en el sentido de las invenciones y también de la sensibilidad y la subjetividad en los contenidos. “Algo que debe tenerse en cuenta en la producción o interpretación al leer un libro o una música es que puede ser fantástica para nosotros, seres humanos, pero para las máquinas no son más que datos. Un accidente de avión real o en un videojuego, para la máquina es solo un dato, sin diferenciar el dolor o a las personas”, señaló el autor del libro “Forever: A Legal Sci-Fi Story”

“No me sorprende el contenido maravilloso que pueden producir las máquinas porque han aprendido de nosotros, pero esta es la primera vez en la historia que, con los avances tecnológicos, pensamos en sustituir a las personas que admiramos, que crean músicas, libros, que escriben artículos que cambian nuestra forma de ver el mundo. Lo que está sucediendo es diferente”, alertó el experto sobre la importancia de las leyes en este sentido.

El debate analizó el hecho de que las leyes solo pueden legislar con respecto a los seres humanos, por la lógica de que “no se puede guiar a un pájaro hacia donde volar ni a una máquina sobre cómo operar”. Y que, en consecuencia, debemos centrarnos en las personas que generan y operan las máquinas y las empresas de inteligencia artificial. En este mismo sentido, el secretario de Derechos de Autor e Intelectuales del Ministerio de Cultura de Brasil, Marcos de Souza, habló sobre la importancia de pensar estar leyes internacionalmente, a partir de la plataforma del G20.

“La regulación que requiere la inteligencia artificial es de carácter nacional, pero también debe tener un carácter multilateral, porque si la norma no vale a nivel internacional permitirá la extracción de datos y el entrenamiento de los modelos en el exterior, por ejemplo, sin ninguna remuneración ni respeto de los derechos de autor de artistas nacionales. Si no hay algún tipo de normalización en este sentido, habrá situaciones en que, por ejemplo, el patrimonio cultural brasileño se extraerá fuera de Brasil y no generará ningún beneficio para los dueños de este patrimonio cultural aquí en nuestro país”, explicó el máster en antropología.

El Seminario es un evento paralelo que colabora con el programa de la segunda reunión técnica del Grupo de Trabajo (GT) sobre Cultura del G20, que tiene lugar en la capital del estado de Río de Janeiro. El tema de la inteligencia artificial ocupa a otros grupos del G20, como el GT sobre Economía Digital. Entre los debates, están las cuestiones sobre la IA en favor de la equidad social y el desarrollo sostenible.

¿Y el Gobierno brasileño?

El Gobierno federal está atento a la agenda. Bajo el eslogan "IA para el Bien de Todos", Brasil lanzó este año la propuesta para el Plan Brasileño de Inteligencia Artificial, que prevé inversiones del orden de los USD 4 mil millones. El documento fue elaborado por expertos y científicos de 117 organizaciones públicas, privadas y de la sociedad civil del país. 

Además, el Presidente de la República, Luiz Inácio Lula da Silva, en su participación en la Cumbre del G7, llamó la atención hacia la concentración de datos que están en manos de un pequeño número de personas y de empresas, lo cual se acentúa todavía más en el desarrollo de la inteligencia artificial, cuyos beneficios considera que deben ser compartidos entre todos. “Nos interesa una IA segura, transparente y emancipadora. Que respete los derechos humanos, proteja los datos personales y promueva la integridad de la información. Que potencie las capacidades de los Estados para adoptar políticas públicas para el medio ambiente y que contribuya a la transición energética”, afirmó en dicha oportunidad.

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