SOSTENIBILIDAD CLIMÁTICA Y AMBIENTAL

Predicar con el ejemplo: Brasil profundiza en el debate sobre los pagos por servicios ecosistémicos en el G20

El pago por servicios ecosistémicos (PSE) es el tema de la reunión del Grupo de Trabajo sobre Sostenibilidad Climática y Ambiental, en Manaos, capital del estado de Amazonas. Brasil es una referencia en la agenda y, en el G20, busca avanzar hacia la creación de un fondo global para el financiamiento de la conservación de bosques tropicales, que son una realidad en más de 60 países.

20/06/2024 20:45 - Modificado hace 9 meses
En la actualidad, no hay ningún foro internacional específico para tratar el tema de los PSE, por lo que los debates en el ámbito del G20 son un paso importante hacia el avance de la agenda. Foto: Divulgación/Getty Images

Pagamos por el transporte, el tratamiento, la canalización, el empaque y el uso del agua. Entonces, ¿por qué no pagar por la preservación de los manantiales, cooperando con los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales? De forma simplificada, esta fue la agenda del jueves, 20 de junio, en la reunión del Grupo de Trabajo sobre Sostenibilidad Climática y Ambiental en Manaos, capital de Amazonas.

Los pagos por servicios ecosistémicos (PSE) es un tema en el cual Brasil es una referencia, y que, en el G20, busca avanzar hacia la creación de un fondo global para el financiamiento de la conservación de boques tropicales. Los PSE incentivan la conservación, la restauración y el uso sostenible de los ecosistemas, ofreciendo compensaciones financieras por los beneficios ambientales. Esenciales para aumentar la competitividad de las prácticas sostenibles, con ventajas para los grupos que ayudan a conservar los bosques, las iniciativas medioambientales de carácter puramente nacional no son suficientes, ya que los biomas y el cambio climático no están sujetos a fronteras.

En este sentido, la iniciativa Bosques Tropicales para Siempre (Florestas Tropicais para Sempre) ha estado en el centro de las discusiones. La propuesta del gobierno brasileño se anunció en la COP28, a finales del año pasado. Consiste en la creación de un fondo global para remunerar el mantenimiento y la restauración de los bosques tropicales, que existen en más de 60 países. La propuesta favorece que se pague un valor fijo anual para cada hectárea de bosque en pie y que haya un descuento en el valor a percibir por cada hectárea deforestada o degradada.

“Hoy en día dependemos de donaciones anuales de los países, lo que significa que tenemos que esperarlas nuevamente todos los años, generando una inseguridad, ya que necesitan pasar por la validación de los parlamentos de los países, que cambian constantemente; de la situación presupuestaria de aquel momento o si hay otros problemas en el mundo que sean más urgentes. Es un sistema con límites, por eso proponemos esta iniciativa”, explicó Garo Batmanian, director general del Servicio Forestal Brasileño (Serviço Florestal Brasileiro – SFB), sobre lo que supone la creación del fondo para garantizar la conservación.

En Brasil, con los datos del MapBiomas de 2022, los últimos 30 años, las tierras indígenas perdieron el 1% de su vegetación nativa frente a la pérdida del 20,6% de la vegetación nativa en áreas privadas. Los números son parecidos con relación a las tierras cimarronas (quilombolas), donde desde 1985, la pérdida de la vegetación nativa de esos territorios titulados se estipula en un 3,2%, mientras en las áreas privadas fue del 25%. Estos números confirman la importancia del trabajo de estos agentes en la preservación ambiental, que repercute positivamente a escala mundial.

Garo Batmanian ejemplificó el carácter global de la agenda. “Los bosques tropicales, por ejemplo, producen un servicio ambiental para el mundo. Mantienen la reserva de carbono y sin los bosques la temperatura del mundo subirá un grado, la Amazonia, por la humedad del aire generado, mantiene las aguas que llueven en toda América del Sur”, señaló el especialista en Ecología

La diplomática Maria Angélica Ikeda, directora del Departamento de Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), afirmó que los países miembros del G20 han recibido de manera positiva la propuesta. “Los países desarrollados que hemos escuchado hasta este momento han reaccionado muy bien a la propuesta y agradecen el enfoque que Brasil le ha dado al pago de esos servicios ambientales. Están comprometidos con este debate, así como los países en desarrollo que escuchamos”, afirmó.

La iniciativa Bosques Tropicales para Siempre seguirá madurando durante los próximos debates y avanza hacia su lanzamiento en la COP30, en Brasil, el próximo año. El evento tendrá lugar en Belém, capital del estado de Pará, también al norte del país.

El PSE ya es una realidad nacional

Brasil opera a nivel nacional con el Bolsa Verde, un programa de pagos trimestrales a más de seis mil familias que viven en Unidades de Conservación de Uso Sustentable, asentamientos de la reforma agraria ambientalmente diferenciados y territorios ocupados por pueblos y comunidades tradicionales. Estos beneficiarios se comprometen a cuidar de la región donde viven; a utilizar los recursos naturales de forma sostenible; y a preservar los bosques, además de ayudar en el trabajo de monitoreo y de protección de esas áreas. También tienen acceso a acciones de asistencia técnica, extensión rural socioambiental, conservación ambiental e inclusión socioproductiva.

Reanudado en 2023, el Bolsa Verde une la ciudadanía, en un sentido de justicia social, con la preservación del medio ambiente, mejorando la calidad de vida y aumentando la renta de las familias. Es una política estratégica para proteger los recursos naturales, reducir la pobreza y fomentar el desarrollo sostenible del país.

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