"Queremos mejorar los flujos financieros hacia los países que más lo necesitan", defiende el ministro Haddad en el G20
Durante una reunión del Canal de Finanzas del G20, el ministro de Finanzas habló de la urgencia de financiamiento para los países emergentes, haciendo hincapié en que las deudas limitan la inversión en áreas esenciales. "Esta es nuestra oportunidad de reconectar el Sur y el Norte globales en torno a una agenda positiva de transformación social, económica y ecológica", afirmó

En el corazón de las discusiones del G20 en Brasil, uno de los temas destacados trata de la cuestión apremiante del financiamiento a los países emergentes. En este contexto, el ministro de Finanzas, Fernando Haddad, participó en la reunión del Canal de Finanzas del G20, este jueves (14), en Brasilia.
Señaló que muchos países enfrentan altos niveles de endeudamiento, lo que limita la inversión en sectores esenciales y, en el escenario actual, la lucha contra el hambre y el cambio climático. Uno de los ejes de la presidencia brasileña del G20 es la necesidad de reformas para una distribución más equitativa de los recursos globales, con miras a facilitar el acceso a financiamientos favorables para los países emergentes. En este sentido, el ministro Haddad instó a los países miembros del grupo a trabajar juntos para impulsar la cooperación global.
El ministro también hizo un llamamiento a los líderes mundiales para que revisen el sistema mundial de resolución de la deuda y para que el proceso se oriente a los resultados. Sostuvo que los miembros del G20 pueden colaborar eficazmente para mejorar los flujos financieros hacia los países que más lo necesitan, estimulando el crecimiento sostenible, la inclusión social y el desarrollo.
"Nos preocupa especialmente reforzar los bancos multilaterales de desarrollo para que sean más grandes, mejores y más eficaces. Además, queremos abordar la carga de la deuda de los países de bajos y medios ingresos de forma estructural y preventiva, dando también a los países endeudados espacio para que definan también la agenda", afirmó.
Haddad también enfatizó los puntos que los líderes brasileños quieren que avancen en el G20: la lucha contra el hambre y la desigualdad; el desarrollo sostenible y la transición energética; y la reforma de la gobernanza global. "Sabemos que es una agenda ambiciosa. También sabemos que hacerla avanzar en circunstancias desafiantes como las actuales no será fácil". Brasil asume la presidencia del G20 con optimismo, pero también con un sentido de realismo y pragmatismo", afirmó.
En cuanto a la desigualdad global de riqueza e ingresos, el ministro afirmó que la situación ha alcanzado niveles inaceptables. Evaluó que las condiciones financieras y monetarias se están endureciendo, y que nadie sabe exactamente por cuánto tiempo.
Con respecto al Canal de Finanzas, Fernando Haddad afirmó que Brasil valora las contribuciones y el legado de las anteriores presidencias del G20. "No estamos construyendo nada desde cero ni reinventando la rueda. Estamos comprometidos a trabajar estrechamente con los miembros y las organizaciones asociadas", aseguró.
Las consideraciones sociales en el centro del debate climático
En cuanto a la transición energética, la ministra subrayó la importancia de que los miembros del G20 sean conscientes de los impactos distributivos globales y nacionales y de las consecuencias socioeconómicas. "Necesitamos soluciones sistémicas que sitúen las consideraciones sociales en el centro del debate sobre el cambio climático. Los países necesitan aumentar el espacio fiscal para apoyar inversiones públicas de calidad que promuevan las transformaciones estructurales necesarias para combatir la desigualdad e impulsar una transición energética global justa", afirmó.
Fernando Haddad mencionó que la agenda del Grupo de Trabajo de Finanzas Sostenibles es de gran relevancia para Brasil, y que el trabajo que se realizará en Brasil en 2024 servirá de puente para la COP de Belém en 2025. Para el ministro, el país está embarcado en un ciclo de liderazgo aún mayor en términos de financiamiento climático. "Queremos mejorar la eficiencia de los flujos financieros hacia los países que más necesitan recursos. Por esta razón, necesitamos revisar cuidadosamente el funcionamiento de los principales fondos climáticos existentes, así como continuar las discusiones sobre el entorno regulatorio que permitirá flujos masivos de recursos hacia el Sur Global", analizó.
Haddad afirmó que Brasil pretende ampliar la Agenda Tributaria Internacional más allá de las negociaciones sobre BEPS (Base Erosion Profit Shifting), una iniciativa del G20 en curso en la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). "Cada vez se oyen más voces del Sur Global y de la sociedad civil que exigen una agenda tributaria internacional más ambiciosa. Viniendo de un proceso de reforma tributaria en Brasil, me siento especialmente convencido de la necesidad de reforzar la cooperación global en este ámbito", afirmó.
El ministro de Finanzas concluyó su participación en la reunión del Canal de Finanzas afirmando la necesidad de que los países construyan una nueva globalización, basada en preocupaciones socioambientales que contribuyan a acelerar el desarrollo sostenible. "Ahora más que nunca, construir muros y crear islas de prosperidad es poco práctico, por no decir inmoral. Debemos hacer frente juntos a nuestros numerosos retos contemporáneos y luchar por crear un mundo justo y un planeta sostenible. Esta es nuestra oportunidad de volver a conectar el Sur y el Norte globales en torno a una agenda positiva de transformación social, económica y ecológica", concluyó.
Lea el discurso completo
14 de diciembre de 2023 - Palacio de Itamaraty – Brasilia
Estimadas y estimados diputados y delegados:
Quiero comenzar saludando a todos los viceministros y delegados aquí presentes hoy. Bienvenidos a Brasil. Espero encontrarme con ustedes muchas veces en 2024. Tenemos un largo camino por recorrer hasta la cumbre de noviembre del próximo año. Les deseo a todas y a todos, una excelente jornada de trabajo en nuestro país. Siempre que lleguen a Brasil, sepan que son huéspedes muy estimados. La presencia de cada uno de ustedes aquí es motivo de orgullo para nuestro país.
Ayer ustedes tuvieron la oportunidad de escuchar las prioridades brasileñas para el G20 directamente del presidente Lula. La lucha contra el hambre y la desigualdad; el desarrollo sostenible y la transición energética; y la reforma de la gobernanza global – esta es la agenda que a Brasil le gustaría avanzar en el G20.
Sabemos que es una agenda ambiciosa. También sabemos que hacerla avanzar en circunstancias desafiantes como las que enfrentamos actualmente no será fácil. En mi discurso en Marrakech, dije que el mundo se enfrenta a una policrisis. La catástrofe ambiental toca a nuestra puerta. La fragmentación geopolítica está aumentando. El avance de la erradicación del hambre y la pobreza extrema se ha estancado desde la pandemia. La desigualdad global de riqueza e ingresos ha alcanzado niveles inaceptables. Las condiciones financieras y monetarias son más restrictivas, nadie sabe exactamente por cuánto tiempo. El aumento de la deuda es una preocupación en todo el mundo. Varios países ya tienen deudas demasiado grandes mientras continuamos luchando para construir un sistema global de resolución de deudas que funcione a la velocidad y agilidad que debería. Nuestros bancos multilaterales y organizaciones internacionales no están bien equipados para enfrentar los desafíos que tenemos por delante.
Brasil asume la presidencia del G20 con optimismo, pero también con sentido de realismo y pragmatismo. Sabemos que el G20 es un foro orientado a resultados y dirigido por los miembros. En el camino financiero, valoramos las contribuciones de los copresidentes y los legados de presidencias anteriores. No estamos construyendo nada desde cero, ni reinventando la rueda, y nos comprometemos a trabajar estrechamente con los miembros y organizaciones asociadas. Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer sinceramente a la India por el generoso apoyo que nos ha brindado en la transición a la presidencia brasileña. Junto con Sudáfrica, estoy seguro de que esta troika dejará un legado importante para los trabajos del G20, creando definitivamente espacio para las viejas prioridades del Sur Global en la agenda financiera internacional.
Para traducir en acciones concretas los ambiciosos objetivos de combatir el hambre y la desigualdad, promover el desarrollo sostenible y reformar la gobernanza global, contamos con el trabajo y la dedicación de todos los miembros. Es aquí, a nivel de "deputies" y delegados, en cada grupo de trabajo y fuerza de tarea, donde se concreta el verdadero trabajo de construcción de un mundo mejor y más justo. Tengo plena confianza en mi "deputy", la embajadora Tatiana Rosito, y en su equipo, para hábilmente orientar los trabajos del Canal de Finanzas, manteniendo el sentido de pragmatismo – pero también la ambición política – que deben ser la marca registrada de la presidencia brasileña.
Señoras y señores, estimados "deputies" y delegados:
No tengo tiempo aquí para ahondar en cada una de las diferentes líneas de trabajo del Canal Financiero. Sin embargo, me gustaría abordar algunas cuestiones específicas que son particularmente apreciadas por la presidencia brasileña.
Con respecto al Framework Working Group, creemos que la desigualdad y los impactos distributivos deben integrarse plenamente en la discusión de las políticas macroeconómicas, como se prevé en el compromiso asumido por el G20 de promover un crecimiento fuerte, sostenible, inclusivo y equilibrado. A medida que varios países adoptan políticas de transición energética, debemos ser conscientes de sus impactos distributivos globales y nacionales y sus consecuencias socioeconómicas. En resumen, necesitamos soluciones sistémicas que pongan las consideraciones sociales en el centro del debate sobre el cambio climático. Además, los países necesitan aumentar el espacio fiscal para apoyar inversiones públicas de calidad que promuevan las transformaciones estructurales necesarias para combatir la desigualdad e impulsar una transición energética global justa. Nos gustaría iniciar aquí una conversación sobre estrategias para atraer inversiones y acelerar planes de Desarrollo Sostenible, como el plan brasileño de transformación ecológica.
La agenda del Grupo de Trabajo sobre Arquitectura Financiera Internacional incluye varios temas relevantes. Nos preocupa especialmente el fortalecimiento de los bancos multilaterales de desarrollo para que sean más grandes, mejores y más eficaces. Nos basaremos en el trabajo realizado por las presidencias de la India, de Indonesia e de Italia y contribuiremos al diálogo global en curso sobre la estrategia y la evolución de la gobernanza de los bancos multilaterales de desarrollo. Garantizar una verdadera red de seguridad financiera global depende de los nuevos flujos concesionales, pero también del cumplimiento de los compromisos de larga data de los miembros de las instituciones de Bretton con respecto a la representación de los mercados emergentes y las economías en desarrollo. Además, queremos abordar el peso de la deuda de los países de bajos y medianos ingresos de una forma estructural y preventiva, dándole espacio a los países endeudados para definir también la agenda.
La agenda del Grupo de Trabajo de Finanzas Sostenibles es de gran relevancia para Brasil. Vemos el trabajo que se realizará aquí en 2024 como un puente hacia la COP de Belém en 2025. Brasil inicia un ciclo de protagonismo aún mayor en términos de financiamiento climático. Queremos mejorar la eficiencia de los flujos financieros hacia los países que más necesitan recursos para proteger activos ambientales estratégicos y cumplir sus objetivos de descarbonización de manera justa y equitativa. Por esta razón, debemos revisar cuidadosamente el funcionamiento de los principales fondos climáticos existentes, así como continuar las discusiones sobre el entorno regulatorio que permitirá flujos masivos de recursos hacia el Sur Global.
Estoy particularmente optimista sobre la agenda del Grupo de Trabajo sobre Infraestructura. Como saben, hemos estado trabajando hombro a hombro con nuestros copresidentes australianos durante varios años en este grupo. Durante nuestra presidencia, hemos establecido una agenda basada en cuatro prioridades. Primero, el financiamiento de infraestructuras resistentes al cambio climático. En segundo lugar, los servicios de infraestructura y las políticas de reducción de la pobreza. Tercero, la mitigación de los riesgos cambiarios en el financiamiento de proyectos de infraestructura. Y cuarto, estrategias para la construcción de infraestructuras transfronterizas. Este es un ejemplo de lo que consideramos una agenda ambiciosa pero realista cuyos resultados pueden tener un impacto real.
El Grupo de Trabajo Conjunto de Finanzas y Salud continuará mejorando el proceso de evaluación de la salud global, con especial atención a las vulnerabilidades y riesgos sociales y económicos derivados de las pandemias. Al mismo tiempo, el Grupo de Trabajo deberá acoger nuevas ideas prometedoras, tales como acuerdos de canje de "deuda por salud". Vemos esto como una vía para abordar las vulnerabilidades fiscales en los países de bajos ingresos y movilizar recursos para invertir en sus sistemas de salud. Además, la presidencia brasileña desea arrojar una luz sobre cómo los determinantes sociales y ambientales impactan la salud de los grupos vulnerables.
Por último, pero no menos importante, buscaremos expandir la Agenda Fiscal Internacional más allá de las negociaciones del BEPS en curso en la OCDE. Entiendo que los miembros estén comprometidos en estas negociaciones y quiero asegurarles que nuestra intención final es reforzar la solución basada en dos pilares y lograr un resultado satisfactorio para todos. Al mismo tiempo, escuchamos voces cada vez más fuertes del Sur Global y la sociedad civil, exigiendo una agenda fiscal internacional más ambiciosa, que incluya la tributación de la riqueza, una mayor transparencia y otras soluciones para hacer que los más ricos del mundo paguen su justa contribución en impuestos. Viniendo de un proceso de reforma tributaria en Brasil, tengo una convicción particularmente fuerte sobre la necesidad de reforzar la cooperación global en esta área.
Mañana escucharán a mi colega, Roberto Campos Neto, presidente del Banco Central de Brasil. No quiero adelantar su discurso, así que dejaré que comente los temas del sector financiero y la agenda de asociación global para la inclusión financiera. Solo quiero señalar que veo un gran potencial de avance en la inclusión financiera, la agenda de criptoactivos y los pagos transfronterizos.
Damas y caballeros, “deputies” y delegados:
He dicho que no debemos temer a la globalización. Viniendo del Sur Global, honestamente entiendo por qué tanta gente en todo el mundo se ha vuelto escéptica de la globalización, el multilateralismo y la cooperación internacional en general. Después de las grandes esperanzas de las décadas de 1990 y 2000 que condujeron a la crisis financiera de 2008, quedó claro que el tipo de globalización que realmente estaba ocurriendo, basada únicamente en la eficiencia de los mercados y la búsqueda de ganancias cada vez más altas, no estaba al servicio de la mayoría de la Humanidad, además de acelerar el cambio climático.
La solución, sin embargo, no es menos globalización y fragmentación económica. En cambio, tenemos que construir una nueva globalización, basada en preocupaciones socioambientales – una reglobalización socioambiental que funcione para todos y nos ayude a acelerar el desarrollo sostenible. Ahora más que nunca, construir muros y crear islas de prosperidad no es práctico, por no decir inmoral. Debemos enfrentar juntos nuestros muchos desafíos contemporáneos y luchar para crear un mundo justo y un planeta sostenible. Los dos grupos de trabajo propuestos por el presidente Lula para la lucha contra el hambre y la lucha contra el cambio climático son un llamado a un G20 unido y a la alineación de recursos al nivel de ambición esperado por nuestros líderes. Esta es nuestra oportunidad de reconectar el Sur y el Norte Globales en torno a una agenda positiva de transformación social, económica y ecológica.
Creo que el G20 tiene un papel fundamental que desempeñar en la concepción y en el impulso político de esta nueva agenda de reglobalización socioambiental. El trabajo de ustedes será fundamental para dar un impulso renovado a la cooperación global en tiempos de crisis. Cuenten con la presidencia brasileña del G20 para facilitar este trabajo y ayudar a construir el consenso global que necesitamos.
Muchas gracias.