Recolectores, indígenas y pueblos tradicionales en el centro de las soluciones ambientales
Los estudios señalan que una cuarta parte de la población mundial no tienen acceso a la recolección de basura, generando problemas ambientales y sociales. Los cambios climáticos requieren urgencia en la implementación de modelos de economía circular y en el pago de servicios ecosistémicos a las comunidades tradicionales. Los temas y las posibles soluciones para las cuestiones fueron debatidos por representantes de la sociedad civil y de instituciones científicas presentes en la reunión celebrada en abril por el Grupo de Trabajo sobre Sostenibilidad Ambiental y Climática en la sede del Instituto Brasileño de Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA), en Brasilia, Distrito Federal.

La idea de la economía circular representa la ruptura del modelo económico lineal, basado en la dinámica extraer-transformar-descartar, para implementar un nuevo modelo, en el que se da prioridad al esquema reducir-reusar-reciclar a lo largo de la cadena productiva, de forma eficiente. De esta manera, se disminuye el uso de los recursos naturales, la emisión de gases de efecto invernadero, el desperdicio, la generación de residuos y la contaminación.
Este fue uno de los temas que orientaron los debates de la reunión promovida por el Ministerio del Medio Ambiente y Cambio Climático, en abril, con representantes de la sociedad civil. En esta ocasión se presentaron los datos que muestran que una cuarta parte de la población mundial no tiene acceso a la recolección de basura, generando un gran problema ambiental y social en el Planeta. Mejorar la gestión de residuos, como camino hasta la implementación efectiva de modelos de economía circular, para el 2050, puede generar un lucro neto de 108 mil millones de dólares escala nivel mundial.
Aquí hay algunos aportes de los representantes de la sociedad civil sobre el tema:
“Necesitamos trabajar las peculiaridades y los créditos de cada material, que son una importante herramienta en la ecuación. Para que valga la pena la cadena de reciclaje necesitamos fomentar los créditos y el pago por servicio ambiental. El 40% de los recolectores y recolectoras trabajan con papel, que el quilo es más barato que el de banana, y más del 50% trabaja con plástico, por ello precisamos actuar separadamente para cada tipo de residuo, diversificar el trabajo y fomentar la recolección de más grupos de materiales” - Jessica Doumit, directora del Instituto Giro
“Hoy tenemos un gran impacto causado por la poca durabilidad, por la obsolescencia de varios productos, pero principalmente de electro-electrónicos, lo que también tiene un impacto ambiental, por cuestiones relacionadas con los residuos químicos. Entonces, mi contribución va en función de que pensemos alguna forma de regulación con relación a la durabilidad, reparabilidad, recolección y destinación adecuada de productos electro-electrónicos” - Teresa Liporace, investigadora de la Universidad Católica de Río de Janeiro
Pagos por Servicios Ecosistémicos

Los servicios ecosistémicos son beneficios relevantes para la sociedad generados por los ecosistemas, en términos de mantenimiento, recuperación o mejora de las condiciones ambientales, siendo estos servicios de aprovisionamiento, sostenimiento, regulación y/o culturales. De acuerdo con la Ley nacional n.º 14.119 el pago de estos servicios se configura por la "transacción de naturaleza voluntaria, mediante la cual un pagador de servicios ambientales le transfiere a un proveedor de esos servicios recursos financieros u otra forma de remuneración, en las condiciones acordadas, respetadas las disposiciones legales reglamentarias pertinentes".
Durante la reunión, se presentaron ejemplos brasileños de programas pagados por tales servicios, como el Proyecto Conservador de Aguas, realizado en el estado de Minas Gerais, y el Programa Reforestar, que se realiza en el estado brasileño de Espírito Santo. Frente a la presidencia del G20, Brasil busca movilizar nuevos recursos, en el ámbito internacional.
Aquí hay algunos aportes de representantes de la sociedad civil y de organismos de investigación sobre el tema:
“Coloco aquí, para que se lleve al G20, la prioridad de salvaguardas socioambientales, y que los contratos públicos y privados para estos pagos puedan prever las condiciones de resguardar los derechos de pueblos y comunidades tradicionales, asegurando que los recursos sean efectivamente alcanzados por los proveedores, que son exactamente esos grupos, incluyendo servicios de pesca artesanal, que entre otras acciones mantienen los manglares en la zona costera, que son fundamentales en la lucha contra el cambio climático" - Letícia Canton, miembro de la ONG PainelMar
“Presento aquí también sobre la perspectiva de lo urbano, ya que las ciudades también deben estar incluidas en esas cuestiones ambientales, la cuestión de la agricultura urbana y periurbana. Que todo tipo de trabajo, por ejemplo, las bolsas verdes, también sean pensados en ese grupo” - Rafael Porto, investigador de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA, por sus siglas en portugués).
La reunión en la que se trataron estos temas y que tuvo como objetivo subsidiar discusiones del Grupo de Trabajo sobre Sostenibilidad Ambiental y Climática a lo largo del año, se realizó en la sede del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA), en Brasilia/DF, en modelo híbrido, con participantes de forma presencial y participantes de forma virtual. La reunión se puede ver entera por el canal de YouTube del Ministerio del Medio Ambiente y Cambio Climático (MMA), que es el ministerio coordinador del GT.
Otras audiciones con la sociedad civil, en diferentes tópicos, deben seguir en la agenda con la intención de fortalecer la participación social en la construcción de propuestas para temas que balizan la discusión del GT, el cual también dialoga con la Fuerza de Tarea de Movilización contra el Cambio Climático y con la Iniciativa de Bioeconomía del G20. De acuerdo con João Paulo Capobianco, secretario ejecutivo del MMA, el deseo es que, además de debatir conceptos, sea posible señalar soluciones y sus implementaciones.