Estados del Futuro: expertos internacionales debaten políticas públicas y derechos humanos en Río
En el evento paralelo al G20, Estados del Futuro, expertos reivindicaron políticas públicas integradas y acciones afirmativas eficaces para el desarrollo sostenible, en el debate sobre el papel del Estado, la protección social y la gobernanza global.

¿Qué Estado quieren las personas en el futuro? Esta pregunta fue el puntapié inicial del evento denominado Estados del Futuro (States of the Future, en inglés) coordinado por el Ministerio brasileño de Gestión e Innovación en Servicios Públicos (MGI). Los paneles forman parte de la agenda oficial del Grupo de Trabajo sobre Desarrollo del G20, cuya reunión ministerial se celebra esta semana en Río de Janeiro, bajo la presidencia brasileña.
Las actividades, que tendrán lugar hasta el viernes, 26 de julio, reúnen en el Galpão da Cidadania a expertos internacionales, gobiernos, la sociedad civil, el mundo académico y el sector privado, junto con delegados de los países miembros, más representantes de nueve países invitados, que debatirán sobre la capacidad política mundial para las transformaciones frente a los desafíos del siglo XXI. En la apertura, la ministra brasileña Esther Dweck, del MGI, destacó que el evento Estados del Futuro tiene en cuenta el contexto específico del G20 para coordinar una coalición más amplia de actores del gobierno, el mundo académico, la sociedad y organismos internacionales.
La ministra subrayó la importancia de reevaluar y reforzar el papel del Estado en el desarrollo, aprendiendo de la historia mundial. También destacó que el consenso sobre la importancia del Estado en la superación de los desafíos contemporáneos está creciendo y que es esencial reforzar las capacidades estatales y el debate político internacional, especialmente en el G20. "En este contexto decidimos elegir algunos temas, como, por ejemplo, la protección social. Luego tendremos más debates sobre la gobernanza global con énfasis en la economía. Al final, habrá dos días con la sociedad civil para que podamos escuchar cada vez más y de manera más capacitada a la sociedad civil, que tiene mucho que aportar", evaluó.
"Estamos en un momento del mundo en el que hay repensar el papel del Estado. Después de la crisis de 2008 y después de la pandemia de COVID-19, las personas nos buscaban cuando tenían un problema y querían que el Estado lo resolviera. Vimos que no todos los Estados fueron capaces de ofrecer soluciones, porque se habían destruido sus instrumentos. Entonces queremos repensar esta situación, pero con la mirada puesta en el siglo XXI", observó Dweck.

Luchar contra el hambre: prioridad mundial
En la apertura de la sesión, la ministra Esther Dweck presentó el informe Señales de Cambio 2024 (Signals Spotlight 2024, en inglés) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El informe global presenta los principales desafíos de la humanidad e indica buenas prácticas de gobernanza en el uso de la inteligencia artificial y nuevas tecnologías como oportunidades para el desarrollo social global.
Con respecto también a la lucha contra el hambre, que estuvo presente en todos los paneles, José Graziano da Silva, director del Instituto Hambre Cero, defendió políticas gubernamentales para reducir la pobreza y luchar contra el cambio climático. Además, destacó que, con prioridad política, es posible alcanzar el objetivo de erradicar el hambre para 2030, a pesar del retroceso global desde la pandemia. Graziano también mencionó las experiencias brasileñas como modelos inspiradores, haciendo referencia al programa Bolsa Familia y la importancia de una mayor coordinación mundial en la seguridad alimentaria, como la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, liderada por Brasil, que tendrá la ratificación de los países miembros para su creación el miércoles, 24 de julio, con la participación del presidente Lula.
"En realidad, hay un cierto retroceso en la lucha contra el hambre en la mayor parte del mundo desde la epidemia y no se ha recuperado. Estamos hablando de alimentar a las personas, que es algo que sabemos cómo debe hacerse. Creo que el presidente Lula sabe muy bien que tenemos condiciones para poner fin al hambre en el mundo y Brasil puede colaborar mucho en ese sentido. Así que la alianza llega en el momento adecuado, en la hora adecuada", concluyó Graziano.