DESARROLLO

No existe dignidad o prosperidad para las personas en situación de calle, destacó el ministro de Derechos Humanos de Brasil

Silvio Almeida, ministro de Derechos Humanos y Ciudadanía de Brasil, subrayó que la situación de calle es sinónimo de vulnerabilidad extrema, violencia constante y falta de condiciones básicas de vida. En una entrevista para el G20 Brasil, destacó que el aumento de la población en situación de calle es un fenómeno global, exacerbado por la pandemia de la COVID-19, y exige una respuesta urgente por parte de los gobiernos.

29/05/2024 14:46 - Modificado hace 10 meses
Para Silvio Almeida, ministro de Derechos Humanos y Ciudadanía de Brasil, el G20 es un espacio ideal de diálogo para que los gobiernos profundicen la adopción de políticas para retirar a las personas de la situación de calle. | Foto: Audiovisual G20

"Estar en situación de calle es estar bajo todos los riesgos de vivir en ella, tener que dormir y existir en las calles de una gran ciudad. Significa que estás expuesto a la violencia todo el tiempo", enfatizó Silvio Almeida, ministro de Derechos Humanos y Ciudadanía de Brasil (MDHC), en una entrevista exclusiva para el G20 Brasil. Almeida estuvo en la apertura de un evento paralelo al foro donde se debatió sobre la producción de datos acerca de la población en situación de calle en las mayores economías del mundo, llevado a cabo esta semana en Salvador, capital de Bahía.

Almeida dijo que el aumento expresivo de personas en situación de calle no es exclusivo de los países del Sur Global o de la periferia del capitalismo, como prefiere destacar el ministro, sino también de las naciones más industrializadas. “Esto muestra que incluso en los países del llamado centro del capitalismo avanzado o industrializado, existen decisiones políticas y económicas que llevan a la pobreza y a la situación de calle. Mientras más se degrada la situación económica, incluso en estos países más ricos, la situación de los trabajadores y trabajadoras también se degrada resultando en un aumento expresivo de la situación de calle”.

En la evaluación del ministro, la pandemia de la COVID-19 hizo que el panorama sea aún más grave, exigiendo que los gobiernos profundicen los debates sobre la adopción de políticas que sirvan de modelo para resolver una cuestión que es global. Para Almeida, el desarrollo está en el centro del problema, ya que la pobreza es un obstáculo para que las economías crezcan.

Ampliar la protección social

La violencia doméstica, la drogadicción, las enfermedades mentales, las desigualdades étnico-raciales; la dificultad para pagar una vivienda. Estos son algunos de los elementos que llevan a las personas a perder sus viviendas y llegar a la situación de calle. Desde el punto de vista de Almeida, los elementos identificados por el filósofo camerunés Achille Mbembe para acuñar el término necropolítica también pueden ayudar a explicar este escenario.

"Siendo bastante sintético, lo que él llama necropolítica es un cambio cualitativo en la forma de actuar del Estado sobre los individuos, que tiene una relación directa con el surgimiento y ascenso del neoliberalismo. En un determinado momento de la formación del estado moderno, tienes un Estado que interviene dando las condiciones para hacer vivir y dejar morir, y una reducción de todo el sistema de protección social", explicó.

Según Almeida, las crisis llevan a una disputa por el presupuesto público y a la captación de estos recursos para fines privados, dejando cada vez menos espacio para hacer frente a los males producidos por el capitalismo, como el hambre, la miseria y la pobreza. En este escenario, enfatizó, el papel de los gobiernos es lidiar con las consecuencias de estos cambios, ampliando el sistema de protección social.

"Una medida que no resuelve el problema, pero que es fundamental, es ampliar el sistema de protección social, lo que implica una disputa política, porque la tendencia del movimiento es justamente lo contrario: reducir el sistema de protección social para que el presupuesto sea captado por grupos que no tienen los intereses del pueblo trabajador, de las personas más pobres. Es necesario, al mismo tiempo, debatir sobre cómo las restricciones presupuestarias están produciendo cada vez más tragedias y desgracias", aseguró.

Almeida utilizó la tragedia climática y humanitaria del estado brasileño de Rio Grande do Sul para llamar la atención sobre la urgencia de rediscutir las capacidades del Estado, “principalmente frente a los daños que nuestro modo de vivir está provocando en el medio ambiente y la naturaleza. Vamos a tener que ampliar la capacidad del Estado para lidiar con este tipo de evento”, ejemplificó.

La experiencia brasileña

Almeida destacó que el G20 es un espacio fundamental para el diálogo y el intercambio de experiencias tanto sobre la producción de datos como de buenas prácticas en políticas públicas para la población en situación de calle. "El presidente Luiz Inácio Lula da Silva tiene una preocupación especial por las personas en situación de calle, por la vivienda. Pero ante el crecimiento exponencial que hemos experimentado en los últimos años de personas en situación de calle, el presidente consideró que sería necesario una acción más contundente y que abordara directamente el problema".

El ministro se refiere al programa Ruas Visíveis (Calles Visibles), lanzado en abril, que invertirá el equivalente a USD 140 millones (aproximadamente BRL 1,000 millones) en acciones para garantizar los derechos de la población en situación de calle en Brasil. La propuesta se presentó a los países miembros del G20 y tiene como objetivo que estas personas vivan con dignidad e incluye medidas de asistencia social; seguridad alimentaria; combate a la violencia institucional; promoción de la salud, la ciudadanía, la educación y la cultura; vivienda, trabajo e ingresos; y producción de datos estadísticos.

"Estar en situación de calle significa no tener condiciones para cuidar de tu salud, de tu higiene personal de manera adecuada, no tener una alimentación adecuada. Necesitamos abordar el problema. No se trata de poner a las personas a vivir en la calle en condiciones de dignidad, sino de construir salidas. El programa busca integrar todos estos aspectos que buscan crear salidas para que las personas dejen la situación de calle y puedan tener una vivienda como centro, llevar una vida digna", señaló Silvio Almeida.

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